Las centrales eléctricas y la transformación de la energía potencial en trabajo – ahorro de energía

Cuando se trata de energías, las centrales eléctricas son las responsables de que se pueda producir y a la vez de generar a largo plazo un ahorro de energía. Las centrales eléctricas son plantas que producen energía eléctrica y se ubican generalmente cerca de los recursos naturales que la pueden producir como los ríos, yacimientos de carbón, entre otros. Por otra parte, aunque no se caracterizan por ser un instrumento para el ahorro de energía, son necesarias para las ciudades o zonas donde se consume mucha electricidad. Son los generadores y alternadores los encargados de obtener electricidad. Existen distintos tipos de centrales eléctricas, las más tradicionales producen energía a partir de fuentes de energías no renovables. Sin embargo, debido a los problemas causados en el ambiente, la producción de energía ha mutado hacia las energías renovables o alternativas.

El ahorro de energía, se ha convertido en un objetivo fundamental para los países, ya que las emisiones de gases han contribuido a un deterioro sustancial del medio ambiente. Además de ello, el consumo frenético de parte de los individuos ha hecho que el mercado energético haya descuidado hasta cierto punto, sus responsabilidades con el entorno ambiental. Ahora son cada vez más las centrales eléctricas que dedican su espacio a la obtención de energía por medio de recursos perdurables en el tiempo y cuyo impacto es mínimo para la corteza terrestre.

Tipos de centrales eléctricas

Toda central eléctrica se caracteriza por la producción de energía. No obstante, cada una de ellas se diferencia por la fuente a través de la cual logra obtenerla. Para el ahorro de energía, es necesario que las mismas puedan funcionar correctamente y que su producción sea destinada para un uso eficiente. La energía potencial primaria que origina la transformación es la clave para que las centrales puedan contribuir con el ambiente a largo plazo.

Las centrales hidroeléctricas se caracterizan por tener un elevado costo de construcción pero se compensa con los bajos gastos de mantenimiento y explotación. Estas centrales contribuyen con el ahorro de energía y son las más rentables a largo plazo en comparación con el resto de las centrales. Se ubican a las afueras de los centros de consumo y su funcionamiento se produce a través de las turbinas, las cuales funcionan como motores que impulsan el agua para originar electricidad. Las centrales nucleares utilizan las turbinas de vapor como máquinas motrices. Sin embargo, la maquinaria y el reactor deben ser sometidos a una refrigeración continua. El principal elemento con el cual trabajan estas centrales es el uranio.

El resto de las centrales suelen ser muy costosas y no representan una prestación importante de energía eléctrica. Sin embargo, contribuyen con el ahorro de energía la producción de la misma a partir de energías alternativas. Las centrales construidas por efecto de las mareas de los mares dependen del nivel periódico de las corrientes de agua de océanos, ríos, lagos, entre otros. Estas centrales retienen el agua en la zona de embalse y cuando la marea disminuye el agua regresa al mar a través de las máquinas.

Las centrales que producen energía por medio del calor de la tierra son las geotérmicas. El vapor producido bajo la superficie terrestre activa directamente las turbinas de vapor de la central pero debido a su difícil acceso es muy difícil de aprovechar. Las centrales eólicas son las más conocidas actualmente y las que contribuyen con el ahorro de energía. Estas centrales funcionan por la velocidad del viento y las corrientes de aire para producir energía eléctrica pero su instalación suele ser costosa. Las centrales hidrotermicas generan energía a partir de la energía térmica de grandes extensiones de agua y las centrales térmicas trabajan a partir desde la energía de combustión.

Clasificación de las centrales

Dependiendo del servicio que brinden, las centrales se pueden clasificar como centrales de base o principales, de punta, de reserva o de socorro. Las primeras  se encargan del suministro de energía eléctrica constantemente, suelen ser instalaciones de alta potencia cuyo espacio puede abarcar grandes metrajes. Pueden ser centrales térmicas, hidráulicas o nucleares.

Las centrales de punta contribuyen mucho al ahorro de energía, ya que son construidas con la finalidad de cubrir una demanda  de energía eléctrica solo cuando existen horas pico de consumo. Su funcionamiento es periódico debido a que trabajan solo en determinadas horas y suelen servir de apoyo a las centrales base. Generalmente son de energía hidráulica o térmica.

Las centrales de reserva son construidas con la finalidad de sustituir total o parcialmente a las centrales base siempre y cuando se presenten situaciones que lo a meriten como escasez o falta de materia prima. Dependiendo de su uso puede ayudar con el ahorro de energía. Sin embargo, se pueden utilizar cuando la demanda de energía es muy elevada o cuando la maquinaria de las centrales base fallan.

Por Último se encuentran las centrales socorro las cuales cumplen con el mismo objetivo que las anteriores pero no son de la misma envergadura. Actúan a través de motores Diésel y por el hecho de ser autónomas pueden ser transportables en camiones, barcos o trenes.

Más allá de esta clasificación, las centrales por si solas pueden ser catalogadas. Es decir, las centrales hidráulicas se pueden clasificar en centrales de pasada, de agua embalsada, de alta, media o baja  presión y así­ sucesivamente. Los materiales con los cuales son realizadas las centrales son muy diversos. Las centrales hidroeléctricas pueden realizarse  prácticamente con todo tipo de obra y equipamiento siempre que logren la función de impulsar el agua. El segundo grupo de componentes es compuesto por los sistemas, equipos, sistemas cuya misión es la obtención de energía eléctrica.

Cada central es de suma importancia, sobre todo aquellas que trabajan en función de un ambiente libre de contaminación y cuyo propósito buscan el ahorro de energía. Actualmente son muchas las empresas que buscan trabajar con energías renovables. No obstante, a pesar del costo que implican, la responsabilidad con el ambiente se hace cada vez mayor si se pretende sobrevivir en el tiempo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies